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viernes, 13 de enero de 2012

Famous Bodyparts

La mayor parte de mi vida he sido inmensamente pudorosa. A un grado bastante exagerado la verdad. Yo, por supuesto, les echo toda la culpa a mis papás. Es suficiente con decir que nadie en mi familia lo es tanto por lo que la única manera de rebelarme ante tal falta de recato era simplemente ser el opuesto.



Ahora, no le encuentro ningún valor moral al pudor, si no que todo lo contrario. ¡Que maldita hueva estarse preocupando porque esto o lo otro se asome! Después de años de sufrir en bikini y pasarla fatal en vestidores, regaderas publicas (eeeew!), y demás, llegó el momento de enfrentarme con el miedo (ya que estoy en medio de un torbellino o una etapa de transición o como quieran llamarle). Claro que yo soy en esencia una extremista de lo peor y no podía solo ir al vapor y quitarme la toalla a la Charlotte en Sex and The City. ¡NO! Yo tome el camino más público y atascado (para variar) y preste ciertas partes de mi anatomía (¡sin incluir cara!) para el video musical de un amigo (¡claro que no les digo cual perversotes! ¡No estoy taaan liberada aun!).



Lo que me dijeron antes de filmar el video fue que no sería la única mujer, que solo aparecerían segundos de nuestra desnudez y que todo seria muy artístico y respetuoso. Nada de esto me calmo los nervios, los cuales se manifestaron en todas las formas posibles de malestares estomacales durante las dos horas previas a la filmación mientras me maquillaban (en ropa interior, que fue el primer paso). Después del maquillaje estuve conviviendo amenamente con las otras chicas, tres de las cuales eran súper amigas y estaban discutiendo quien de nosotras tenia mejor que (inseguridad al máximo) y la otra que resulto ser modelo de BodyPaint. ¡Ella sí que esta agusto en su propia piel!

Cuando la escenografía estaba lista nos pidieron que pasáramos una por una para filmarnos. La maquillista no había terminado con la modelo menos pudorosa así que las tres amigas rápidamente me nominaron a mí para ser la primera en desvestirme (y luego me pregunto porque tengo más amigos hombres). Así que llegó el momento. Salí a un set que por supuesto estaba helado, en donde solo estaban el director, el camarógrafo y el técnico de luz. Me acostaron en el piso para filmarme desde arriba. ¨ahora si chica puedes quitarte tu bra porfa?¨ Sudores. Bochornos. Cara rojo tomate. Respiración profunda. Adiós ropas. Tengo que admitir que en el momento que voltee a ver la pantalla en donde me vi proyectada y con zoom lo primero que pensé fue que eso no se veía tan mal.

A partir de ese momento las escenas fueron bastante cómodas para mí. Hasta me atrevo a decir que mi relajación fue contagiosa para el resto de las desnudistas (¡ja!). Salí de ahí con un sentimiento de superioridad y satisfacción enorme.



Pasaron un par de meses y yo les presumí la hazaña a algunas personas de confianza, pero obviamente este sentimiento no podía ser permanente. Inevitablemente, el día del estreno del video llegó. Yo volví a pasar por toda la serie de sufrimientos escatológicos. ¡No me habían mentido! el video no esta en absoluto pornográfico. Es más hay que ser bastante ocioso para lograr en verdad apreciar las imágenes de desnudos. ¡Lo mejor es que yo tengo la satisfacción personal de saber que tengo unas tetas famosas!

4 comentarios:

  1. jaja..esta muy bueno...q nervio tho..yo hubiera necesitado un poco mucho de alcohol jaja

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  2. Jajaja me tocó parte de esa experiencia! :)
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